A punta de 4 gritos...


Creo que no tengo muy buenas habilidades sociales, la verdad me da un poquito de vergüenza cuando tengo que lidear con la gente, siempre intento al máximo no molestar a la gente que brinda algún tipo de servicio, a pesar de que sé que a final de cuentas ese es su trabajo.

Precisamente por eso es que me decepciona tanto como funcionan las cosas en este país. Cada vez que uno va a hacer un trámite, siento que es como ir a mentarles la madrecita a los individuos en los puestos. Lo ven a uno con una cara de estar chupando limón ácido que ni se diga… y Dios libre a uno se le ocurra preguntar algo o no saber algo… y ellos tengan que gastar su preciosa saliva mandandolo a uno a otra ventanilla… pero bueno digamos que esos son gajes de oficio y todo mundo tiene sus días nublados.

Lo que en realidad me molesta es que la fórmula para evitar filas kilométricas, trámites burocráticos, esperas interminables, entre otros, sea ir a pegar cuatro gritos a lo que más de la garganta, amenazando aunque sea con tirarle piedras al supervisor, decir que es una barbaridad, que uno esta pagando (hasta he visto a un señor pasarle por la cara una factura anterior a un dependiente en una librería!?!?) que no le tienen respeto, o cualquier insulto que se le ocurra… y ahí la gente se mueve

Se supone que uno de los motores que nos mueve a los ticos es la necesidad de aprobación… y eso creo que es lo que hace que ante una señora roja de la ira los empleados de cualquier lugar corran a apaciguarla y evitar que el asunto se vuelva más grande… pero que pasa con las personas que somos pacientes? que esperamos todo lo que se pueda con tal que algún se nos brinde el servicio? cajas especiales… adultos mayores, embarazadas y coléricos?!?!

Photo by Moose Photos

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