
Amores imposibles
Últimamente me han acompañado historias sobre fantasmas, fantasmas de este mundo, los que van a nuestro lado… los que nos dan las buenas noches, los que nos ven del otro lado del espejo a través de nuestros propios ojos.
Muchos compartimos los mismos fantasmas que nos roen los huesos, muchos tienen el mismo nombre, pero a cada cual nos muestran un rostro diferente. Un buen “amigo” mío parece haber visto uno de esos fantasmas comunes… hasta les escribío una canción… para los amores imposibles…
Y ¿quién no tiene un amor imposible ? ¿ uno que nunca pasó ? ¿ uno que se perdió por la cobardía de los dos ? ¿ uno que no creimos a nuestro alcance ?… ese que cuando se cruza por el camino se nos seca la garganta y hasta hola nos cuesta decir… el que queremos que cuando lo vemos esté gordo y feo y ojalá con una novia fea y odiosa.
Tal vez lo que más nos asusta es no saber lo que nunca fue, saber que la vida podría ser muy diferente… no necesariamente mejor pero diferente … nos gustaría una bolita de cristal para ver todas las posibilidades… pero el juego no es así, no es un ajedrez donde podamos preveer la siguiente movida del adversario.
A veces… el cuento de hadas no tiene un final feliz…
Pobre Blancanieves, nuestro príncipe prefiere a la madrastra, a la mala del cuento. Él será la manzana donde duerme el veneno.
Pero si han notado los cuentos de hadas son cortos, la vida alcanza para muchos intentos, unos cuantos corazones rotos, unos cuantos fantasmas en un baúl, y al final cuando sea el momento … cuando estemos listos podemos dejar ir el viejo fantasma. Cuando ya no importe lo que haya sido… ya no importa si el viejo amor está gordo o si la novia se parece a Demi Moore… cuando nada pueda ser mejor que lo que tenemos ahora… es entonces cuando los amores imposibles valen la pena… gracias a ellos logramos encontrar lo mejor de la vida.