
Burra no más!
Hace algún tiempo me contaron la historia de que con la gente había que utilizar la táctica de la zanahoria + el látigo, básicamente es algo así como que la gente al igual que un burrito necesita de zanahoria (algo que lo motive y lo mantenga contento) y un látigo (algo a lo que le tenga miedo, que le recuerde el compromiso), para mantenerse caminando, avanzando, funcionando… trabajando… qué sé yo? yo sólo escuchaba…
En aquel momento me dio rabia el cuento del látigo… digo si yo me voy moviendo, voy avanzando, llevo mi carga… por qué carajos le van a recetar uno látigo? Pero bueno… me dije cosas de simios de sabana :P
Hasta que un día de estos me sorprendí usando la misma metáfora y me decía es que cómo voy a sobrevivir a punta de látigo? una burrita necesita zanahoria! no sé puede seguir si siempre te dicen que estás mal y cuando haces algo bien no hay zanahoria… y fue entonces cuando dejé de ser una burra…
Me di cuenta que hasta peor que el látigo puede ser la bendita zanahoria, pueden ser más el deseo de la zanahoria que el miedo al látigo.
El problema es que a veces la zanahoria la tiene un tirano, que no te la va a dar nunca… porque no le da la gana… porque está ciego y no ve el buen burro que tiene… porque se las come en la sopa…porque tiene miedo que se inviertan los roles…
Así que a partir de ahora no más cargas ajenas… el tirano puede agarrar sus zanahorias y ponerlas donde mejor le parezca o darselas a otros burros… yo burra… Nunca más!