Qué tiene que hacer...


Sábado por la noche, un restaurante de moda en el medio de la ciudad, un balcón a la luz de las velas, la vista de la carretera se mezcla con las enredaderas del lugar, el final de una cena, copas de vino es todo lo que queda sobre la mesa… todo el ambiente llama al romance (y yo encantada con el experimento sociológico (creo) que tengo en frente)

Ella morena, con un vestido a flores y hablando con un acento porque no habla su idioma… él blanco como una papa (que quieren que les diga es la verdad), demasiado serio, con anteojos y porte de intelectual.

Ella le mira la cara, él mira al frente o a la mesa. Ella se toma el vino de manera coqueta a sorbitos, él no toca la copa. Ella se arregla el pelo y sonrie, él obsesionando con la mesa y su cara de seriedad. Ella se inclina hacia adelante, casi a la mitad de la mesa, él no se mueve ni dos cm. Ella habla animadamente, se rie de sus chistes, y se acerca cada vez más… yo temo que vaya a seguir directo y salir por el balcón, el debate sus fuertes puntos de vista y parece incómodo por la invasión de su espacion personal. Inesperadamente ella se anima… un besito, en la mejilla pero cerquita de la boca… un besito medio robado, él la ve como si le hubiera pegado y sigue con la que tiene que ser la conversación más importante de la historia para ignorar el beso de esa manera. Ella asiente pacientemente y poco a poco vuelve a la posición normal en su silla, mientras sigue asintiendo por el resto de la noche, se acerca un par de veces más pero ahora ya sabe cuál es el resultado final…

Si hubiera tenido un cartel de neón no hubiera sido más claro… todo lo que quería era un beso de postre… qué hay que hacer en este mundo de reglas y miedos para que planten un beso cuando uno quiere? por qué no se lo plantó ella y salió de las dudas? si no fue en aquel balcón entonces cuando? se nos va así la vida y no nos dimos cuenta? … por cobardes? no sé… tal vez todo pasó solo en mi cabeza…

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